sábado, 11 de diciembre de 2010

Cambios

Llevo pensando un poco más de media hora y al parecer no me surge, no me  fluye nada  y no creo que sea porque no tenga nada que cambiar o mejorar.
Tal vez mañana se me aclaren las ideas....

viernes, 10 de diciembre de 2010

Lo que debo hacer

Ahora lo que más me gustaría es de alguna manera arreglar o enmendar (aunque estoy consciente que no repararía el tiempo perdido) pero seguro me voy hacer sentir mucho mejor conmigo mismo. y debo reconocer que todo es por: ser lo  suficientemente torpe para manejar estos asuntos y por sobreponer esa idealizada manera (a veces despectiva) de pensar.
Ahora solo me queda planear la forma de acercarme (sin que resulte sospechosa) y disculparme por mi torpe comportamiento.
Pero reafirmándome en mis razones y manteniendo esa imagen ya hecha que no dista para nada de la realidad

jueves, 9 de diciembre de 2010

Vivir soñando no es tan solo soñar con nuestra imaginación... Vivir soñando implica fundamentalmente arriesgarnos... Arriesgarnos a sentir, a crear, a luchar, a intentar una y mil veces que nuestros sueños formen parte de nuestra realidad. 

miércoles, 8 de diciembre de 2010

El canal

En algún lugar del sueño hay un paraje maldito
Donde altos edificios deshabitados se apiñan a lo largo
De un canal estrecho, sombrío y profundo, que apesta
A cosas horrendas arrastradas por corrientes grasientas.
Callejones con viejos muros que se tocan casi en lo alto Desembocan en calles que uno puede conocer o no, Y un pálido claro de luna arroja un brillo espectral Sobre largas hileras de ventanas, oscuras y muertas.
No se oyen ruidos de pasos, y ese sonido suave Es el del agua grasienta deslizándose Bajo puentes de piedra y por las orillas De su cauce profundo, hacia algún vago océano. Ningún ser vivo podría decir cuándo arrastró esa corriente Del mundo de arcilla su región perdida en el sueño.


lovecraft

martes, 7 de diciembre de 2010

Oh muse


Open skies over me,
I have waited patiently,
I wait for a sign.
When the zetas fill the skies,
Will our leaders tell us why,
Fully loaded satelites,
We'll tell you nothing but our minds.
And I've waited patiently,
And I wait for the sign.

cielos abiertos sobre mi
estoy esperando pacientemente
espero por una señal
cuando las setas llenen los cielos
nuestros lideres nos diran porque
cargados completamente de satelites
te diremos solo lo que creemos
esperando pacientemente
esperando por una señal
|||muse|

viernes, 3 de diciembre de 2010

You are such a blessing

[When everything is wrong I'll come talk to you
You make things alright when I'm feeling blue
You are such a blessing and I wont be messing
with the one thing that brings light to all of my darkness]


[cuando todo esta mal voy a hablar con vos
haces que las cosas se vuelvan bonitas 
cuando me siento triste
eres una bendicion  y no te voy a perder lo
unico que trae luz a toda mi oscuridad]


|my best friend||weezer|

martes, 30 de noviembre de 2010

Amor, Locura, Muerte

 Hace ratico, quería subir este audio pero no había tenido tiempo.
Esto es un fragmento de lo que me paso escuchando.
Se trata de una bonita y profunda reflexión acerca de los limites tan tenues que existen entre el amor, la locura y la muerte.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Soldiers of Misfortune

[I'd like to break free form here
In the land of lonely
The reasons are phony
I'd like to wake up from this dream
In a world where they don't scream
In a world without misery
me gustaria libersar]


[me gustaria  liberarme  de 
esta  tierra solitaria
donde las razones son falsas
me gustaria despertar de este sueño 
en un mundo donde no haya gritos
donde no haya miseria]


|Soldiers of Misfortune||filter|

sábado, 27 de noviembre de 2010

A Wikström

Apenas reconocido y leído Owe. Mi mamá decía que de la carrera no quedaba sino el cansancio, lo que le permitió vivir más de ochenta años . Y ahora es usted, querido amigo, el que propone una teoría parecida en su libro El elogio de la lentitud. Vale de poco correr y desgastarse con agendas que han convertido el tiempo en segundos, en ir de un lugar al otro y terminar en veremos, como si se hubiera pasado el día pedaleando en una bicicleta estática, de esas que no llegan a ninguna parte. Los promotores de la velocidad, la producción en serie (y delirante) de pequeñas cosas y la cantaleta del trabajo continuado y sin respiros, han impuesto una manera de vivir igual que los hámsters (que no paran de girar en la jaula) y la de drogarse con slogans. Con razón tanta tristeza. Si el hombre se hubiera diseñado para correr, seguiría caminando sobre cuatro extremidades, lo que le daría más fuerza para impulsarse (como los chimpancés). Pero no, al desarrollar inteligencia se paró en las dos piernas y decidió ser un animal lento, en disposición de moverse viendo lo que había a su alrededor. También desarrolló una boca chiquita para darse gusto comiendo. Y hasta el siglo XIX, escribió de manera extensa porque la lentitud lo había llevado a descubrir detalles (en el paisaje y en la gente), a entender el sentido de las palabras y a valorar las cosas que tenía. Y como llegó al estadio de lo burgués, educó los sentidos para entender la belleza, gustar lo mejor de una comida y una bebida, oír la buena música y tener espacios de imaginación que no fueran obsesiones. Pero en esas sociedades de hombres gordos y satisfechos, querido Owe Wikström, de repente entró la velocidad, el trabajo sin descanso (el workoholismo), las mil actividades en un mismo punto y los sustos continuados. Y hoy, en lugar de detenernos, para determinar si lo hacemos bien (la reflexión en un índice de inteligencia), nos desbocamos como una manada de bisontes huyendo de una pradera incendiada y ahí estamos, no como la puerta de Alcalá (que sigue quieta y visitada) sino despeñándonos en nombre de una productividad exagerada que no ha dado más resultados que la destrucción de la tierra y de la poca humanidad que queda. Es que en esta carrera no se ve nada ni se llega a la meta y, lo peor, cada vez sabemos menos. Si un extraterrestre nos viera en este tráfago, se preguntaría: ¿de qué huyen? Owe Wikström, es profesor de psicología en la universidad de Upsala, en Suecia. Como escribe sobre religión, ha llegado a la conclusión de que ya nadie ve a D’s ni al otro debido a las carreras. Y que vivir corriendo no vale la pena. Lo saben hasta los caballos del hipódromo



| Por |José Guillermo Ánjel R. |