miércoles, 30 de mayo de 2012

Nos volvemos a encontrar

     Hoy y en muchas otras ocasiones la vida me vuelve a encontrar, me descubre apenas comienzo el día. Y yo  inadvertido, solitario, con algún  rumbo, solo la veo llegar. Ella Se acerca  en silencio se hace a un costado, como invitándome a sentarme junto a ella. Y yo, no lo pienso dos veces y me lanzo hasta ese rincón. Y la vida me da charla, me hace reír con sus anécdotas, me hace ponerme serio con sus desgracias.
     Y es que en  algunas ocasiones la vida me vuelve a encontrar, invitándome a soñar con ella, dejándose adorar. Y yo que cada tanto la pierdo de vista hoy  no la quiero soltar. Por eso no cierro los ojos, no suelto sus manos, no dejo que se acabe esta magia. solo hay una razón y  es que la vida está acá, tejiéndome su historia (nuestra historia).
La vida se sorprende, me contempla, no lo puede creer.
     Así pasan las horas, y supongo que como un tonto  enamorado que no se percata que el mundo sigue girando. Y más tonto y más enamorado me quedo a su lado sin emitir palabra.
Ella sonríe y por cada sonrisa se ilumina mas mi día,
Antes de que anochezca, quiero decirle algo. Algo que no se espere, algo que la sorprenda, algo que la haga enmudecer.
    Me acerco hacia ella casi esperando que me haga retroceder. Pero la vida no quita sus manos, no emite palabra, se limita a enmudecer.
Es que la vida me ha vuelto a encontrar. Es que a su lado he vuelto a brillar.

jueves, 17 de mayo de 2012

Que nos contagie el virus de sembrar buena intención.

sábado, 12 de mayo de 2012

¿Decime si eso no te da paz?

Paremos un poco, detengámonos y asomémonos a la ventana, sea de tu casa o del colectivo, o en el semáforo de esa esquina que pasas todos los días. Paremos. Y mirá hacia arriba, a las nubes que son fiel testigo de tu día a día, al Sol que te acaricia por las mañanas mientras vos entrecerrás los ojos. A aquellos pájaros volando en V hacia algún lugar.
Paremos y contemplemos, por un instante, el cielo que nos abarca. Y decime si eso no te da paz.

martes, 8 de mayo de 2012

¿De qué manera se vuelve a abrir el corazón?

    Creo  que a medida que pasa la vida, o el tiempo,  o la desilusión... tiendo a pensar que de pronto  me vuelva  un tipo frío y distante. Tan contrario a lo que quiero ser. Me pregunto si a todos les pasa igual, si el confiar y perder en el proceso hace que "de grandes" seamos esas personas despreciables que olvidan los detalles, los buenos gestos y el creer en las personas. Es como si todos fueran a hacernos daño, y antes de que pase, sin siquiera suponerlo, cerramos la puerta de un portazo. ¿De qué manera se vuelve a abrir el corazón sin salir lastimados en el proceso? ¿Con qué método?.


    Tengo miedo de arruinar cada oportunidad que se me presenta, de buscarle el lado oscuro, de prepararme para el peor escenario. Quisiera poder disfrutar de lo que llega sin encontrar problemas que aún no han aparecido, creyendo que haciéndolo puedo evitarlos o encontrar una salida a tiempo. Y no la hay.
     Nunca hay una serie de pasos que se puedan realizar, porque cada situación se vive con una intensidad distinta y cada problema termina siendo nuevo aunque hayamos vivido algo similar. Lo único que podemos controlar, que está en nuestro poder, es cerrar esa puerta abierta para evitarnos todo lo que traiga consigo. Dejándonos no más que tristeza y resignación.
    Por lo tanto, a correr el riesgo, a no dejar que el pasado se imponga ante el presente ni que la coraza que nos protege nos deje por siempre alejados. Es tan fácil arruinarnos la vida. Y al mismo tiempo tan sencillo de llenarla con cosas lindas. A veces es sólo una decisión, de llevarte por delante el miedo a perderlo todo o de coleccionar detalles que nos dejen una sonrisa reflejada en el espejo. Depende de nosotros. Como siempre lo fue.