lunes, 2 de enero de 2012

Buen día

   Buen día.
Buen día Mundo.
Buen día vos.

    Por  ahora  no es mucho lo que tengo. No es mucho lo que tengo, yo que sé.
Tal vez un pecho amplio,par de oídos atentos, varias preguntas,algunas conferencias y algunas sonrisas.
    No es mucho, sinceramente,no es mucho lo que tengo, ya lo sé
pero puedo regalarte alguna luciérnaga, algunas canciones, y encuentros en los que te rías de mis manías (de mis queridísimas manías). Que te rías de mis disparates, tal vez cocinar. Y ver películas increíbles, Leerte cosas y avergonzarme un poco. Leerte los silencios. Querer bailar  con vos (y pedirte disculpas, es probable que te pise los pies).  

    Prestarte mis libros y leer los tuyos. Volverme torpemente cursi. Que traigas la cobija y la extendamos en el cuarto y vos en una esquina y yo en la otra. Que conservemos ciertos misterios. Sorprenderme cada día de vos. Hablarte de cosas que no entiendes y buscar  mil formas de explicártelas. Ayudarte a afrontar miedos.
    ¿Quién diría que en la madrugada me encontraría desvelado escribiendo esto?  

Un placer

    De la infinitud de pequeños placeres que disfruto, uno de los más hermosos es la lectura. Disfruto leyendo sobre todo lo que me interese, y muchas veces me escapo de la realidad soñando formando parte de alguna de las historias que narran los libros.
Un escritor, no es escritor sin antes haber sido lector. Creo que un buen escritor necesariamente es un lector aficionado. La escritura siempre se alimentará de la lectura.
    Mi fuerte curiosidad me ata eternamente a la lectura, a querer investigar, a querer leer día a día algo nuevo.
    Creo que siempre es bueno aprender algo nuevo cada día. Realmente creo que jamás podría sumergirme en la ignorancia, si bien soy consciente de que uno no puede aprenderlo todo, en mi corta vida…espero aprender todo lo que esté a mi alcance sobre los temas que me interesen.
     Si tengo que elegir un libro preferido, sin lugar a dudas estoy seguro de que es “El Principito”. No recuerdo exactamente cuántas veces lo he leído, pero lo que amo de ese libro es que dependiendo de nuestra edad y circunstancias, siempre vamos a ir encontrándole algo nuevo. Siempre vamos a poder darle un nuevo significado. Es un libro para cualquier edad, es un libro que esconde en sus breves pero significativas páginas la esencia de la vida misma. Es simple, es sencillamente hermoso.
    A esta altura de mi vida ya no podría vivir sin leer, porque me di cuenta de que no puedo vivir sin escribir. Soy adicto a la escritura. Y como ya dije antes: la escritura y la lectura… siempre van de la mano.

sábado, 31 de diciembre de 2011

No te salves

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves el mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
Pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas el mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.

jueves, 29 de diciembre de 2011


 "Es fácil critik-r siendo solo un espectador" 

 

Como Oliveira y la Maga

     “A Oliveira le gustaba hacer el amor con la Maga porque nada podía ser más importante para ella y al mismo tiempo, de una manera difícilmente comprensible, estaba como por debajo de su placer, se alcanzaba en él un momento y por eso se adhería desesperadamente y lo prolongaba, era como un despertarse y conocer su verdadero nombre, y después recaía en una zona siempre un poco crepuscular que encantaba a Oliveira temeroso de perfecciones, pero que la Maga sufría de verdad cuando regresaba a sus recuerdos y a todo lo que oscuramente necesitaba pensar y no podía pensar, entonces había que besarla profundamente, incitarla a nuevos juegos, y la otra, la reconciliada, crecía debajo de él y lo arrebataba, se daba entonces como una bestia frenética, los ojos perdidos y las manos torcidas hacia adentro, mítica y atroz como una estatua rodando por una montaña, arrancando el tiempo con las uñas (…).
      Una noche le clavó los dientes, le mordió el hombro hasta sacarle sangre porque él se dejaba ir de lado, un poco perdido ya, y hubo un confuso pacto sin palabras, Oliveira sintió como si la Maga esperara de él la muerte, algo en ella que no era su yo despierto, una oscura forma reclamando una aniquilación, una lenta cuchillada boca arriba que rompe las estrellas de la noche y devuelve el espacio a las preguntas y a los terrores.
       Sólo esa vez, excentrado como un matador mítico para quien matar es devolver el toro al mar y el mar al cielo, vejó a la Maga en una larga noche de la que poco hablaron luego, la hizo Pasifae, la dobló y la usó como un adolescente, la conoció y le exigió las servidumbres de la más triste puta, la magnificó a constelación, la tuvo entre los brazos oliendo a sangre, le hizo beber el semen que corre por la boca como el desafío al Logos, le chupó la sombra del vientre y de la grupa y se la alzó hasta la cara para untarla de sí misma en esa última operación de conocimiento que sólo el hombre puede dar a la mujer, la exasperó con piel y pelo y baba y quejas, la vació hasta lo último de su fuerza magnífica, la tiró contra una almohada y una sábana y la sintió llorar de felicidad contra su cara que un nuevo cigarrillo devolvía a la noche del cuarto y del hotel”.
|Rayuela|Julio Cortázar|
(Cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia)

miércoles, 21 de diciembre de 2011

"Un abrazo de un oso puede matar a otro oso" 
 

lunes, 12 de diciembre de 2011


 "Soy quien digo ser pero causo tantos desengaños" 

 

lunes, 5 de diciembre de 2011

El Extranjero

     “A partir del instante en que aprendí a recordar, concluí por no aburrirme en absoluto. Me ponía a veces a pensar en mi cuarto, y con la imaginación, salía de un rincón para volver detallando mentalmente todo lo que encontraba por el camino.
      Al principio lo hacía rápidamente. Pero cada vez que volvía a empezar era un poco más largo. Recordaba cada mueble, y de cada uno, cada objeto que en él se encontraba, y de cada objeto, todos los detalles, y de los detalles, una incrustación, una grieta o un borde gastado, los colores y las imperfecciones.
     Al mismo tiempo ensayaba no perder el hilo del inventario, hacer una enumeración completa. Es cierto que fue al cabo de algunas semanas, pero podría pasar horas nada más que con enumerar lo que se encontraba en mi cuarto.
     Así, cuanto más reflexionaba, más cosas desconocidas u olvidadas extraía de la memoria. Comprendí entonces que un hombre que no hubiera vivido más que un solo día podía vivir fácilmente cien años en una cárcel. Tendría bastantes recuerdos para no aburrirse. En cierto sentido era una ventaja.”



|Albert Camus| El Extranjero|
(L’Étranger, 1942) 

domingo, 4 de diciembre de 2011

 "Estoy humanizado o deshumanizado?"