Primera, primera vez que me pasa.
Primera vez que me disgusta muchísimo haberme despertado, cuanto me gustaría estar todavía en ese sueño, para pasar otra vez con vos por ese puente de madera, (no era el puente de madera más hermoso del mundo pero es el puente de madera más bonito para mí) habitar esos hermosos paisajes, ayudarte a defender a Gabriel García marquez (aunque no esté entre mis escritores favoritos)…
Cuanto detesto haber leído a Freud y sus compinches por que se que después de una taza de chocolate o café empezare a racionalizar este precioso sueño de esa manera psicoanalista, y le suprimiré toda la superstición.
Recuerdo que mi abuela decía que no contara los sueños en ayunas porque este se cumplía. Ahora no me importa si no desayuno en todo el día, porque necesito contárselo a todos, podría empezar con el señor que vende mangos, o con el que pide limosnas en una esquina, o porque no al vigilante.
Sin embargo debo reconocer que recordarlo (pasan como en diapositivas cada una de esas preciadas imágenes) creo que es a lo que llaman revivir….revivir? Bueno esto me produce mucho placer (no exagero si digo que es como la culminación de ese acto sublime…sabe a qué me refiero) y este placer a la vez me produce unas ganas inmensas de regresar al sueño.
Ya una hora y media después intentare volver a mis sabanas y rogar quedarme dormido .para penetrar de nuevo a esa simpática dimension, y saber cómo seguís, saber que te hace falta y hacer todas las cosas que nunca hice por mí.