jueves, 25 de abril de 2013

Estuve por muy largo tiempo muerto. Y una vez que muero es como si me olvidara de casi todo lo aprendido, como si de repente me quedara vacío y tuviera que volver a empezar casi todas las cosas.
La sensación es algo extraña, parecido a una enfermedad, parecida a la ceguera, parecida a una cadena muy pesada que empezó a apoderarse de mí. Muy de a poquito, claro, sino me habría dado cuenta antes y hubiese corrido... a donde ? No lo sè , pero no. Muy despacito empecé a ver cada vez menos luz. Nunca me di cuenta que los días eran más grises y más cortos. En realidad, los días se acortaban y las noches eran más largas. Mis ojitos se achicaban, ya no se encandilaban en las mañanas, ni veían los colores  brillantes. Yo creía que el mundo se estaba haciendo horrible, se estaba enfermando aun más, pero en realidad era yo . Hasta que un día grité de la impotencia. Grité muy fuerte porque ya no aguantaba màs. Grité hasta que me oyeron, hasta que lo asumí y decidí buscar una solución.
Fue entonces que después de un tiempo, me di cuenta que la vida estaba cerca y podía encontrarla al doblar una esquina cualquier mañana mientras voy a trabajar , en la mirada fija de un gato, en un pajarito de pecho amarillo. Empecé a encontrar la vida en la gente que me mira mientras camino, en las arrugas de una señora, en el corte de pelo de algún muchacha, en el nudo de la corbata de un desconocido. La vida estaba ahí, estaba tan cerca, ¡tan al alcance de la mano!
Ahora la sensaciòn es como resucitar, o al menos  se siente un poco así, es como volver a aprender, soplar el polvo que habita sobre los estantes, abrir los ojos otra vez y decidir volver. Realmente decidirlo.
 
Debo confesar que no fue nada fácil. Dormí muchos días seguidos, temblé, lloré, sangré, grité, me dolio y me rompí un par de nudillos.  Hoy en mañana desperté con un rayo de luz intensa que entraba por mi ventana. Esta es la señal que me hizo  decidír enfrentar el mundo otra vez. Y me dijo  que La luz todavía existía y venía a despertarme, como antes, como siempre, como la de los amaneceres de verano, así, tal cual. Empecé a ver los colores otra vez. El cielo ya era más azul.  De a poco, caminando despacio, sin entrar en lugares muy ruidosos porque me podria marear fácilmente… así me volví a acercarme  a las cosas que  me hacían antes tanto bien. Desde acá aprendo a vivir otra vez, esta vez. Ahora soy yo. Soy un río que fluye, soy la brisa que sopla, y soy muchas cosas más. Puedo sentir mi cuerpo otra vez y puedo caminar sin tambalearme, sin chocarme con las paredes.
Volví a las letras, volví a la música, a los colores y a las luces. Vuelvo, de a poquito, todavía estoy volviendo. Metiendo en mi mochila todo lo que voy a necesitar. Es hora de volver a caminar, de rodar, de avanzar

jueves, 18 de abril de 2013

Más luz

Hoy el mundo ha vuelto a ser mío. He sabido reír hasta sacudir el polvo que había penetrado mis entrañas. A carcajadas y enormes bocanadas renové por completo el aire estacionado que me habitaba. Me iluminé, ensanché el pecho y me paré firme y de pie ante la brisa. Hablé con voz fuerte y sentí varios ojos clavarse en mí. Unos que me dieron mensajes sin vacilar y otros que de reojo trataban de esconderse. Mis ojos se abrieron enormes y buscaron lo que querían. Observaron y penetraron. Dijeron y gritaron. Rieron.

Hoy me he vuelto a llenar de luz y supe compartirla. No sé muy bien el motivo, pero es ahora lo que menos importa. La luz (mi luz) ha vuelto. Tal vez sea la primavera.

No hagamos tantas preguntas, vivamos. No quiero tantas explicaciones. Quiero más miradas sostenidas, voces claras, risas en abrazos y carcajadas con luz. Más luz.

jueves, 11 de abril de 2013

Podría dejarle un frasquito de vidrio lleno de luciérnagas para su mesita de luz

lunes, 8 de abril de 2013

Un comiezo


A veces sólo hace falta salir a caminar con ella, aun sabiendo que al otro día no te puedes levantar, porque te duelen las piernas-Es que con ella siempre, siempre vas hasta el ultimo rincón de la ciudad-. Te das cuenta que todo vale la pena y que tu cabeza está completamente despejada, que los días de oscuridad y pesadumbre se han ido desvaneciendo en cada uno de los  kilómetros que recorriste con ella. Es entonces cuando empiezas a recordar miles de estrellas por las noches, paseos bajo los árboles, ropas de muchos colores y sentimientos que van traspasando la piel, no sabes muy bien cómo ni por qué. Y entonces pides un deseo, uno de esos que nacen en las noches iluminadas de verano.
 La perseguiste hasta que te encontró y decidió cogerse fuerte a ti. Aprendiste a mirar por otros ojos, y a darte cuenta que a veces no basta ir hacia el mismo sitio cuando no te cogen de la mano, también que hay veces que te cogen y piensas que vas a volar, pero justo antes deja de soplar el viento y te quedas completamente inmóvil en el mismo lugar. Y todo eso se queda impreso en una hojita de papel (después es enviado por correo). Es un recuerdo que no se extinguirá como todas esas estrellas que permanecen cuando el sol viene a despertarlas.Hay veces que una historia puede repetirse, claro que hay  recuperar la magia para que no se apague. Aunque supongo que a veces no depende solo de mí.

martes, 2 de abril de 2013

...

No sé cómo, no sé cuándo, pero sé de vos. Sé que una estrella nos espera y cuando ésta esté lista, nos ofrecerá su pecho. Amplio y suave. Vas a venir, esta vez vas a sonreír y vas a volar conmigo. Sobre las nubes o bajo el mar.

lunes, 11 de marzo de 2013

volvì

Hay un lugar al que hace mucho no iba. Hoy estuve ahí llenándome de sonrisas el alma, dejándome llevar por unas hermosas notas de guitarra, hasta llegar a la fascinación  Respiré profundo, cerré los ojos y al abrirlos estaba ante la inmensidad, el placer y los abrazos. Es un lugar al que ya me había olvidado cómo llegar y no recordaba que era tan placentero estar ahí. Es un lugar donde me olvido de lo que me desagrada, donde el sol entra a otro ritmo y no duele la existencia. Es un sitio donde ingresamos livianos, donde nos desprendemos en cada mirada y nos llenamos de emociones ajenas que vienen a revolver las propias. Hoy volví a ser vulnerable. Hoy se detuvo el tiempo, se me agrandó el corazón y se me agitó el pecho. Hay muchos muchos rincones de ese lugar llamándome y ya no voy a seguir tan ciego. Ahí quiero estar. Yo también quiero ser parte.

martes, 26 de febrero de 2013

Un lugar

Quiero encontrar un lugar. Un lugar donde las cosas marchen bien, donde no me sienta agobiado por tanta espera. Pero sabes que yo no puedo solo, por eso quisiera que me ayudaras. Me ayudaras a reconocer los colores que hacen a otros colores y que yo aprendo, como aprendo de su risa.
Quiero que me ayudes a inventar ciudades del futuro y que nos  olvidemos del abecedario por escuchar de sus mundos desconocidos.
Por favor curame de estos mareos de pesadumbre. Salpicame coraje y algo de ternura. Dame la  mano hasta el final de la noche, y haras que se me derrame algo adentro. Quiero hacerte poemas nuevos o robados, quiero inventarte en cuentos el país donde quepan sus ojos que saben sonreír y decirte que no conocía la paz. Y que gracias. Por sus manos, envolvedoras de las mías, sus manos que hacen la paz.

lunes, 11 de febrero de 2013

Hasta cuándo ?

Intentando encontrar  el tan deseado equilibrio. Yo  no sé  hasta cuando vaya durar esto. Lo único que se es  que hace mucho tiempo que no encuentro paz, que esta ciudad me absorbe. Algo extraño me habita y no sé cómo llegó, ni cuándo, ni por que no se va. Siento que me ahogo un poco más cada día, que necesito terminar con esta agobiante situación , salir ... 
 Tendré que seguir buscando, porque en algún lugar del camino me he perdido, y ya no sé quién soy, ni qué demonios hago aquí. Y me echo de menos, vaya que si me echo de menos. Quiero de vuelta a el verdadero Carlos.

lunes, 28 de enero de 2013

Intento


       "Intento entenderte como tú te entenderías, pero es que ya nos parecemos al punto de no hacerme falta porque a los dos nos han hecho regalos.
      Intento entenderte porque yo también me he meado fuera de la taza, he bostezado con alguna alegría y a mi también me tiemblan las piernas cada primer día. Yo también he llorado miedos, yo también me quedo secretos, yo también te quiero.
       Intento entenderte, porque yo también me escondo, también pasé hambre y no se lo dije a mis padres, yo también he hecho daño y mis heridas también sangran, pero tengo una piel de mierda que cicatriza tarde. Yo también... tampoco sé qué hacer y en un segundo me lleno de mierda otra vez y yo también me bloqueo.
      Intento entenderte, a pesar de que yo también engañé, lo olvidé, me quedó mucho peor que en mi boceto mental, y cada uno mueve el mundo en su manera circular.
Intento entenderte, porque yo también echo de menos, a la vez que también me abrazo a la presión.
        Yo también me quedo a cuadros con el ambientazo del mundo. Yo también, madre mía, ¡yo también lanzo sonrisas al aire! porque yo también quiero dejar de huir.
Intento entenderte, porque confío en ti también. Yo también creo en las personas y odio lo de los personajes.
       Intento entenderte porque a mí también me balancean la justicia y la suerte, y a mí también me jode este instinto animal aburrido; a mí también me parece un coñazo estar mal pudiendo estar todo en su sitio.
      Intento entenderte, porque yo también -y te lo dije- que a mí también me abruma el cúmulo de arte y estoy muerta y pinto sombras. Yo también odio la palabra 'yo' cuando está claro que estamos todos en fila como si fuéramos números que van en hilera, porque a mí también me han colocado en el medio, y la última y la primera. Pero también quiero la felicidad universal y aprender corriendo, y también me jode equivocarme demasiado en esto de entendernos. Todos, en lenguaje universal, concéntricos hacia la espiral, hacia respirar ese instante en el que al menos todos lo intentemos.

Intento entenderte, de verdad que quiero,...pero con esa actitud, no puedo."

|Patty de Frutos|