Hay días en que me alejo un poco de lo que soy, me pierdo, me enredo. Son esos días en que me falta un rayito de sol, una melodía que llegue a lo más hondo. O tal vez sólo me falte decidir mirar hacia la ventana para encontrarme con la luz, o sentarme, cerrar los ojos y simplemente escuchar.
Son días en que me entierro entre la furia y no puedo defenderme. No encuentro las palabras para discutir, y prefiero sumergirme en el silencio. Son días en que no asoma la verdadera sonrisa que tengo dentro. Días en que me enredo entre tantas injusticias. En que la gente que habla y critica sin saber del tema, Son días en que una caricia me hace temblar y un abrazo es el único refugio que busco. Pero este no está!!
Y así me alejo despacito de lo que soy o quiero ser, porque tal vez sea más fácil del otro lado. Tal vez duela menos si soy más frío, si me junto con el resto, si canto lo que todos entonan, si camino hacia donde todos se dirigen. Tal vez suicidar sueños sea más fácil que seguir peleando por alcanzarlos.
Tal vez sea más fácil darles la razón en sus absurdos conceptos antes que seguir intentando explicar los míos. Guardar las garras con las que me aferré a lo que más quise y usarlas para herir a los que sean diferentes a mí, tal como me hieren a mí. Dejarme llevar por el viento, a dónde éste quiera dirigirme. Tal vez así ahorre lágrimas, enojos y tristezas. Tal vez así hasta pueda sonreír...
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