martes, 19 de abril de 2011

Los Hermanos Karamazov

¿Alguna vez se quedaron tan deslumbrados ante una obra de arte que las palabras se les esfumaron y del asombro sintieron que nada de lo que podrían decir estaría a la altura de poder expresar sus verdaderos sentimientos? Porque es así cómo me siento…no me salen las palabras y temo que todo lo que pudiera llegar a decir jamás estaría a la altura de las circunstancias.
Fue el mismísimo Nietzsche quién lo dijo: “Dostoievski, el único psicólogo, por cierto, del cual se podía aprender algo, es uno de los accidentes más felices de mi vida, más incluso que el descubrimiento de Stendhal”. También fueron Sigmund Freud y Franz Kafka fuertemente influenciados por la literatura de este novelista ruso del siglo XIX. ¡Y la lista sigue hacia referencias insospechables!
La filosofía, la psicología y la literatura del siglo XX llevan inscriptas las huellas permanentes de este escritor. ¿Y qué podría añadir yo después de que los hechos hablaran por sí solos? Tan solo puedo quedarme en silencio…con un agradable gusto de placer en la boca…habiendo degustado en tan solo un fin de semana los tres cuartos que me faltaban de las más de 750 páginas de Los Hermanos Karamazov, su obra más aclamada, una de las cimas más elevadas de la literatura universal.
Tercer obra de gran referencia para el Psicoanálisis tras Edipo Rey y Hamlet, siendo posteriormente analizada por Freud por sus grandes matices edípicos sirviéndole como una nueva base a sus teorías. Quién haya leído a Nietzsche y posteriormente a Dostoievski verá claramente como el primero fue influenciado por este gran maestro y me veo obligada a ratificar lo que Nietzsche luego expresó: Dostoievski logra escabullirse en el psiquismo humano de una manera sumamente palpable…llegando incluso a los rincones más recónditos del inconsciente.
Los Hermanos Karamazov no describe solo la historia de un parricidio. Los Hermanos Karamazov se sumerge en un sin fin de cuestiones abarcando matices inconmensurables. Arrastra en sus páginas una lucha constante entre el bien y el mal, cada personaje puede ser asombrosamente asimilado por el lector debido a las perfectas descripciones que hace el autor, debido a cómo logra uno penetrar en lo más profundo de esas diversas mentes expuestas en el libro de una manera increíble, ahondando en sus pensamientos más profundos y oscuros como así también en los más nobles y humanísticos. Luchas constantes de diferentes fuerzas que pujan por salir, luchas constantes entre el amor, el deseo, la pasión, los celos, el odio, sentimientos parentales, la moral, la política, la religión…e incontables temáticas más que son abordadas claramente a lo largo de la novela.
Este libro es hijo de una Rusia acalorada en una agitación a nivel social y política que se esconde en el trasfondo de la novela….en dónde uno es capaz de asimilarse en la piel de los personajes y reírse con ellos e incluso también llorar. Porque este libro no solo me ha retorcido la cabeza pensando, también me ha hecho reír…y también me ha hecho llorar.
No puedo escribir más nada porque el silencio habla por mí. Nada de lo que pudiera llegar a escribir estaría a la altura de la inmensa admiración que siento en este momento ante una obra de tan elevado calibre. ¡Todas las referencias que en este último tiempo me han llevado a Dostoievski tenían su razón de ser! Estoy terriblemente ansiosa por leer más. Y si alguien ha leído estas palabras y aún no conoce esta obra les aseguro que si son amantes de la buena literatura…no deben dejarse estar. Sería agradable que el placer que siento en este momento lo pueda compartir con alguien más.

No hay comentarios: