Dejemos las idioteces de una vez, deja el orgullo... si vos !
Y sucede nuevamente, que me es ajeno el mundo en el que todos viven con sus cuestionamientos, con sus idioteces a flor de piel, olvidando lo importante. La sonrisa con la que te reciben al abrir la puerta, el abrazo cuando no hay palabras para consolar, el silencio para que el otro hable.
No hay comentarios:
Publicar un comentario