miércoles, 11 de enero de 2012

Buzón del Tiempo

Recuerdo perfectamente la mañana en que preste y comencé a leer Buzón del Tiempo de Benedetti. Recuerdo esa mañana porque había sido hermosa. Si  Recuerdo aquella mañana de enero porque fue hermosa, porque caminé hasta la biblioteca y después me fui a leer a uno de mis bares preferidos. Recuerdo que Medellín se parecía a Europa y que Mario se llevaba bien con aquel barcito del Carlos E Restrepo.
Hoy esa mañana también forma parte de mi buzón del tiempo, en dónde están bien guardados todos mis recuerdos, en dónde también están guardados todos esos cuentos, junto a la ternura conmovedora de Benedetti y todas las emociones que en sus páginas pude ir descubriendo. Páginas que hablan de todo tipo de nostalgia, de amores perdidos y cartas sin destinatarios, de ayeres y partidas, de idas y venidas…



"Cuando estás en el filo de lo oscuro
y le rindes honor desde tus huesos
cuando el alma purísima del ocio
pide socorro al universo inútil
cuando subes y bajas del dolor
mostrando cicatrices de hace tiempo
cuando en tu ventanal está el otoño
aún no te despidas/ todo es nada/
son señales de humo/ apenas eso

tu mirada de viaje o de desiertos
se vuelve un manantial indescifrable
y el silencio/ tu miedo más valiente/
se va con los delfines de la noche
o con los pajaritos de la aurora/
de todo quedan huellas/ pistas/ trazas
muescas/ indicios/ signos/ apariencias
pero no te preocupes/ todo es nada
son señales de humo/ apenas eso

no obstante en esas claves se condensa
una vieja dulzura atormentada
el vuelo de las hojas que pasaron
la nube que es de ámbar o algodón
el amor que carece de palabras
los barros del recuerdo/ la lujuria/
o sea que los signos en el aire
son señales de humo/ pero el humo
lleva consigo un corazón de fuego "


|Señales de Humo| Buzón del Tiempo| Mario Benedetti|


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