lunes, 3 de diciembre de 2012

Una burla del destino

   "Estar contigo es saber que puedo cerrar los ojos cada vez que lo necesite, que cuando los abra seguirás dispuesta a mirarme como si fuésemos el centro del mundo. Que sabes cuando necesito estar solo y tragarme las lágrimas, que a veces las cosas no son fáciles, que los muros se echan encima del castillo y ni siquiera quedan ventanas por las que trepar.
    Que a veces voy cerrando puertas a mi paso sin importar todo lo que quede fuera. La vida me ha enseñado que nunca sabes cuando vas a perder a alguien, que no existe forma alguna de prepararse para eso, que hay algunas cosas que el tiempo no cura, solo las entierra para que salgan cuando menos lo esperas. Que ahora que estás aquí todo es mucho más dulce, y hay tantas ventanas abiertas y tantas cosas bonitas por disfrutar que el solo hecho de pensarlo dos veces asusta más que nada en el mundo. Y es cuando vuelvo a encerrarme otra vez, sin saber por qué ni como salir. Pero sé que mis pasos están aquí, muy cerca de los tuyos, por algo.
    Y espero que se queden el tiempo suficiente para demostrarte que te quiero, y que aunque queden monstruos viviendo al otro lado de la cama, ya hemos  matado tantos que puedo dormir sonriendo (aunque no siempre sea el que más haga). Que si tu estás dispuesta a luchar, yo te sigo. Que yo también puedo matar monstruos por ti, solo si tu me dejas."

No hay comentarios: