jueves, 26 de enero de 2012
Un Mundo Feliz ¿cual?
Ayer a la tarde comencé a leer Un Mundo Feliz de Aldous Huxley, novela escrita en 1932. Pasé la noche sin dormir hasta que mi ansiedad pudo con sus páginas y acabo de terminarlo hace unos minutos.
El libro me pareció excelente, escribiría tantas reflexiones acerca de lo que fui pensando en el transcurso de mi lectura…pero seguramente no hay mucho que pueda agregar a todo lo que ya se ha dicho.
En muchas oportunidades hay quiénes suelen hacer un paralelismo entre esta obra y 1984, sinceramente desde mi punto de vista no podría elegir uno de los dos libros porque no sabría con cuál quedarme. Creo que ambos reflejan desde diferentes puntos de vista la coacción impuesta ante una sociedad incapaz de cuestionarse a sí misma.
Orwell desde la violencia y la represión, lo cual me hizo pensar inmediatamente en los golpes de Estado. Huxley nos presenta desde un uso de ironía mordaz mediante su ciencia ficción distópica, una “sociedad utópica” desde otros ámbitos diferentes a los de Orwell, ámbitos que me parecen amoldarse perfectamente a nuestra sociedad actual.
Resulta realmente frustrante como podemos constatar que aquel “mundo feliz” plasmado en las páginas de este libro se asemeja día a día a nuestro mundo actual post fordista, en dónde ya no es una utopía la fecundación mediante técnicas artificiales, el martillo paradójico de la ciencia construyendo artificios y destruyendo lazos, en dónde ya no es una utopía la desviación de pensamientos importantes hacia tonterías, en dónde ya no es una utopía el condicionamiento pavloviano aplicado psicológicamente mediante estimulación precoz, en dónde lamentablemente ya no podemos hablar de tantas utopías sino más bien de crudas realidades.
Sin lugar a dudas el rasgo que más degusté fue la inclusión de referencias a una temática que es una de las que más me apasiona: el deseo. Huxley nos plantea una sociedad en dónde “la espera” es reducida a la nada, en dónde se anula el deseo porque la consumación del mismo es instantánea, no hay lugar a prórrogas, por ende: los sentimientos mismos son anulados ya que al no persistir el “resto” que nos empuja a seguir deseando, al satisfacer inmediatamente cualquier demanda, ya no queda tiempo para pensar en un amor duradero.
“Todos le pertenecen a todos” entonces la sexualidad se ve reducida al mero instinto y goce del mismo. Claramente podemos constatar como en la actualidad los medios de comunicación promueven una sexualidad liberal, el placer nos es servido en infinitas bandejas de todos los gustos y sabores, y no solo el placer carnal sino cualquier tipo de forma de placer que pueda alejarnos inmediatamente del dolor. A los grandes mandos del poder les conviene mantenernos en un estado de falso bienestar construyendo falsas necesidades y diversas formas de felicidad para que no nos cuestionemos sobre nada, para que los asuntos de relevancia sean reducidos a trivialidades.
“En colaboración con la libertad de soñar despiertos bajo la influencia de los narcóticos, del cine y de la radio, la libertad sexual ayudará a reconciliar a sus súbditos con la servidumbre que es su destino”.
Somos coaccionados socialmente para caer presos del conformismo, como Alfas, Betas y Epsilones incapaces de cuestionar su situación actual, incapaces de pensar en otra forma de vida más que las que les ha sido otorgada.
Entonces ya no importa si nos sentimos deprimidos, la medicina se encargará de suministrarnos pastillas de felicidad para poder recuperar el ánimo, “un solo centímetro cúbico de soma cura diez sentimientos melancólicos”, pastillas para dormir para olvidarnos de las pesadillas que acechan nuestra existencia y el consumismo excesivo será promovido por cualquier tipo de medios posibles con tal de distraernos con cualquier cosa que nos aleje del pensamiento.
¿Para qué queremos la música clásica si tenemos música sintética? ¿Para que leer Shakespeare si leer plagio por Bucay es más fácil? Ya no importan la filosofía, la literatura, el arte…porque desde niños somos sugestionados a que las cosas importantes sean otras como conservar una juventud eterna, cómo desechar un viejo vestido por uno nuevo, cómo enterarnos del último chisme de la farándula.
Porque eso es lo que buscan: distraernos, desviar nuestro punto de atención hacia cuestiones irrelevantes para poder dominarnos, cerrar nuestras mentes reduciéndolas a un estado de pasividad nauseabunda.
Prefiero la condena de la soledad por sentirme diferente a formar parte de una maquinaria destructora de mentes, al fin y al cabo…siempre existirá una isla que nos acuñe a nosotros…“los locos”.
El libro me pareció excelente, escribiría tantas reflexiones acerca de lo que fui pensando en el transcurso de mi lectura…pero seguramente no hay mucho que pueda agregar a todo lo que ya se ha dicho.
En muchas oportunidades hay quiénes suelen hacer un paralelismo entre esta obra y 1984, sinceramente desde mi punto de vista no podría elegir uno de los dos libros porque no sabría con cuál quedarme. Creo que ambos reflejan desde diferentes puntos de vista la coacción impuesta ante una sociedad incapaz de cuestionarse a sí misma.
Orwell desde la violencia y la represión, lo cual me hizo pensar inmediatamente en los golpes de Estado. Huxley nos presenta desde un uso de ironía mordaz mediante su ciencia ficción distópica, una “sociedad utópica” desde otros ámbitos diferentes a los de Orwell, ámbitos que me parecen amoldarse perfectamente a nuestra sociedad actual.
Resulta realmente frustrante como podemos constatar que aquel “mundo feliz” plasmado en las páginas de este libro se asemeja día a día a nuestro mundo actual post fordista, en dónde ya no es una utopía la fecundación mediante técnicas artificiales, el martillo paradójico de la ciencia construyendo artificios y destruyendo lazos, en dónde ya no es una utopía la desviación de pensamientos importantes hacia tonterías, en dónde ya no es una utopía el condicionamiento pavloviano aplicado psicológicamente mediante estimulación precoz, en dónde lamentablemente ya no podemos hablar de tantas utopías sino más bien de crudas realidades.
Sin lugar a dudas el rasgo que más degusté fue la inclusión de referencias a una temática que es una de las que más me apasiona: el deseo. Huxley nos plantea una sociedad en dónde “la espera” es reducida a la nada, en dónde se anula el deseo porque la consumación del mismo es instantánea, no hay lugar a prórrogas, por ende: los sentimientos mismos son anulados ya que al no persistir el “resto” que nos empuja a seguir deseando, al satisfacer inmediatamente cualquier demanda, ya no queda tiempo para pensar en un amor duradero.
“Todos le pertenecen a todos” entonces la sexualidad se ve reducida al mero instinto y goce del mismo. Claramente podemos constatar como en la actualidad los medios de comunicación promueven una sexualidad liberal, el placer nos es servido en infinitas bandejas de todos los gustos y sabores, y no solo el placer carnal sino cualquier tipo de forma de placer que pueda alejarnos inmediatamente del dolor. A los grandes mandos del poder les conviene mantenernos en un estado de falso bienestar construyendo falsas necesidades y diversas formas de felicidad para que no nos cuestionemos sobre nada, para que los asuntos de relevancia sean reducidos a trivialidades.
“En colaboración con la libertad de soñar despiertos bajo la influencia de los narcóticos, del cine y de la radio, la libertad sexual ayudará a reconciliar a sus súbditos con la servidumbre que es su destino”.
Somos coaccionados socialmente para caer presos del conformismo, como Alfas, Betas y Epsilones incapaces de cuestionar su situación actual, incapaces de pensar en otra forma de vida más que las que les ha sido otorgada.
Entonces ya no importa si nos sentimos deprimidos, la medicina se encargará de suministrarnos pastillas de felicidad para poder recuperar el ánimo, “un solo centímetro cúbico de soma cura diez sentimientos melancólicos”, pastillas para dormir para olvidarnos de las pesadillas que acechan nuestra existencia y el consumismo excesivo será promovido por cualquier tipo de medios posibles con tal de distraernos con cualquier cosa que nos aleje del pensamiento.
¿Para qué queremos la música clásica si tenemos música sintética? ¿Para que leer Shakespeare si leer plagio por Bucay es más fácil? Ya no importan la filosofía, la literatura, el arte…porque desde niños somos sugestionados a que las cosas importantes sean otras como conservar una juventud eterna, cómo desechar un viejo vestido por uno nuevo, cómo enterarnos del último chisme de la farándula.
Porque eso es lo que buscan: distraernos, desviar nuestro punto de atención hacia cuestiones irrelevantes para poder dominarnos, cerrar nuestras mentes reduciéndolas a un estado de pasividad nauseabunda.
Prefiero la condena de la soledad por sentirme diferente a formar parte de una maquinaria destructora de mentes, al fin y al cabo…siempre existirá una isla que nos acuñe a nosotros…“los locos”.
|Un Mundo Feliz| Aldous Huxley|
miércoles, 11 de enero de 2012
Buzón del Tiempo
Recuerdo perfectamente la mañana en que preste y comencé a leer Buzón del Tiempo de Benedetti. Recuerdo esa mañana porque había sido hermosa. Si Recuerdo aquella mañana de enero porque fue hermosa, porque caminé hasta la biblioteca y después me fui a leer a uno de mis bares preferidos. Recuerdo que Medellín se parecía a Europa y que Mario se llevaba bien con aquel barcito del Carlos E Restrepo.
Hoy esa mañana también forma parte de mi buzón del tiempo, en dónde están bien guardados todos mis recuerdos, en dónde también están guardados todos esos cuentos, junto a la ternura conmovedora de Benedetti y todas las emociones que en sus páginas pude ir descubriendo. Páginas que hablan de todo tipo de nostalgia, de amores perdidos y cartas sin destinatarios, de ayeres y partidas, de idas y venidas…
"Cuando estás en el filo de lo oscuro
y le rindes honor desde tus huesos
cuando el alma purísima del ocio
pide socorro al universo inútil
cuando subes y bajas del dolor
mostrando cicatrices de hace tiempo
cuando en tu ventanal está el otoño
aún no te despidas/ todo es nada/
son señales de humo/ apenas eso
tu mirada de viaje o de desiertos
se vuelve un manantial indescifrable
y el silencio/ tu miedo más valiente/
se va con los delfines de la noche
o con los pajaritos de la aurora/
de todo quedan huellas/ pistas/ trazas
muescas/ indicios/ signos/ apariencias
pero no te preocupes/ todo es nada
son señales de humo/ apenas eso
no obstante en esas claves se condensa
una vieja dulzura atormentada
el vuelo de las hojas que pasaron
la nube que es de ámbar o algodón
el amor que carece de palabras
los barros del recuerdo/ la lujuria/
o sea que los signos en el aire
son señales de humo/ pero el humo
lleva consigo un corazón de fuego "
Hoy esa mañana también forma parte de mi buzón del tiempo, en dónde están bien guardados todos mis recuerdos, en dónde también están guardados todos esos cuentos, junto a la ternura conmovedora de Benedetti y todas las emociones que en sus páginas pude ir descubriendo. Páginas que hablan de todo tipo de nostalgia, de amores perdidos y cartas sin destinatarios, de ayeres y partidas, de idas y venidas…
"Cuando estás en el filo de lo oscuro
y le rindes honor desde tus huesos
cuando el alma purísima del ocio
pide socorro al universo inútil
cuando subes y bajas del dolor
mostrando cicatrices de hace tiempo
cuando en tu ventanal está el otoño
aún no te despidas/ todo es nada/
son señales de humo/ apenas eso
tu mirada de viaje o de desiertos
se vuelve un manantial indescifrable
y el silencio/ tu miedo más valiente/
se va con los delfines de la noche
o con los pajaritos de la aurora/
de todo quedan huellas/ pistas/ trazas
muescas/ indicios/ signos/ apariencias
pero no te preocupes/ todo es nada
son señales de humo/ apenas eso
no obstante en esas claves se condensa
una vieja dulzura atormentada
el vuelo de las hojas que pasaron
la nube que es de ámbar o algodón
el amor que carece de palabras
los barros del recuerdo/ la lujuria/
o sea que los signos en el aire
son señales de humo/ pero el humo
lleva consigo un corazón de fuego "
|Señales de Humo| Buzón del Tiempo| Mario Benedetti|
lunes, 2 de enero de 2012
Buen día
Buen día.
Buen día Mundo.
Buen día vos.
Por ahora no es mucho lo que tengo. No es mucho lo que tengo, yo que sé.
Tal vez un pecho amplio,par de oídos atentos, varias preguntas,algunas conferencias y algunas sonrisas.
No es mucho, sinceramente,no es mucho lo que tengo, ya lo sé
pero puedo regalarte alguna luciérnaga, algunas canciones, y encuentros en los que te rías de mis manías (de mis queridísimas manías). Que te rías de mis disparates, tal vez cocinar. Y ver películas increíbles, Leerte cosas y avergonzarme un poco. Leerte los silencios. Querer bailar con vos (y pedirte disculpas, es probable que te pise los pies).
Prestarte mis libros y leer los tuyos. Volverme torpemente cursi. Que traigas la cobija y la extendamos en el cuarto y vos en una esquina y yo en la otra. Que conservemos ciertos misterios. Sorprenderme cada día de vos. Hablarte de cosas que no entiendes y buscar mil formas de explicártelas. Ayudarte a afrontar miedos.
¿Quién diría que en la madrugada me encontraría desvelado escribiendo esto?
Buen día Mundo.
Buen día vos.
Por ahora no es mucho lo que tengo. No es mucho lo que tengo, yo que sé.
Tal vez un pecho amplio,par de oídos atentos, varias preguntas,algunas conferencias y algunas sonrisas.
No es mucho, sinceramente,no es mucho lo que tengo, ya lo sé
pero puedo regalarte alguna luciérnaga, algunas canciones, y encuentros en los que te rías de mis manías (de mis queridísimas manías). Que te rías de mis disparates, tal vez cocinar. Y ver películas increíbles, Leerte cosas y avergonzarme un poco. Leerte los silencios. Querer bailar con vos (y pedirte disculpas, es probable que te pise los pies).
Prestarte mis libros y leer los tuyos. Volverme torpemente cursi. Que traigas la cobija y la extendamos en el cuarto y vos en una esquina y yo en la otra. Que conservemos ciertos misterios. Sorprenderme cada día de vos. Hablarte de cosas que no entiendes y buscar mil formas de explicártelas. Ayudarte a afrontar miedos.
¿Quién diría que en la madrugada me encontraría desvelado escribiendo esto?
Un placer
De la infinitud de pequeños placeres que disfruto, uno de los más hermosos es la lectura. Disfruto leyendo sobre todo lo que me interese, y muchas veces me escapo de la realidad soñando formando parte de alguna de las historias que narran los libros.
Un escritor, no es escritor sin antes haber sido lector. Creo que un buen escritor necesariamente es un lector aficionado. La escritura siempre se alimentará de la lectura.
Mi fuerte curiosidad me ata eternamente a la lectura, a querer investigar, a querer leer día a día algo nuevo.
Creo que siempre es bueno aprender algo nuevo cada día. Realmente creo que jamás podría sumergirme en la ignorancia, si bien soy consciente de que uno no puede aprenderlo todo, en mi corta vida…espero aprender todo lo que esté a mi alcance sobre los temas que me interesen.
Si tengo que elegir un libro preferido, sin lugar a dudas estoy seguro de que es “El Principito”. No recuerdo exactamente cuántas veces lo he leído, pero lo que amo de ese libro es que dependiendo de nuestra edad y circunstancias, siempre vamos a ir encontrándole algo nuevo. Siempre vamos a poder darle un nuevo significado. Es un libro para cualquier edad, es un libro que esconde en sus breves pero significativas páginas la esencia de la vida misma. Es simple, es sencillamente hermoso.
A esta altura de mi vida ya no podría vivir sin leer, porque me di cuenta de que no puedo vivir sin escribir. Soy adicto a la escritura. Y como ya dije antes: la escritura y la lectura… siempre van de la mano.
Un escritor, no es escritor sin antes haber sido lector. Creo que un buen escritor necesariamente es un lector aficionado. La escritura siempre se alimentará de la lectura.
Mi fuerte curiosidad me ata eternamente a la lectura, a querer investigar, a querer leer día a día algo nuevo.
Creo que siempre es bueno aprender algo nuevo cada día. Realmente creo que jamás podría sumergirme en la ignorancia, si bien soy consciente de que uno no puede aprenderlo todo, en mi corta vida…espero aprender todo lo que esté a mi alcance sobre los temas que me interesen.
Si tengo que elegir un libro preferido, sin lugar a dudas estoy seguro de que es “El Principito”. No recuerdo exactamente cuántas veces lo he leído, pero lo que amo de ese libro es que dependiendo de nuestra edad y circunstancias, siempre vamos a ir encontrándole algo nuevo. Siempre vamos a poder darle un nuevo significado. Es un libro para cualquier edad, es un libro que esconde en sus breves pero significativas páginas la esencia de la vida misma. Es simple, es sencillamente hermoso.
A esta altura de mi vida ya no podría vivir sin leer, porque me di cuenta de que no puedo vivir sin escribir. Soy adicto a la escritura. Y como ya dije antes: la escritura y la lectura… siempre van de la mano.
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