ah, dios esa ficción humana benévola y despiadada para mis dos tíos .lo peor fue que ambos, el ciego y el leproso, se murieron convencidos de que el castigo que les habían mandado nuestro señor se lo tenían bien merecido el uno por no haber visto la masacre y el otro por haber pretendido defender a los masacrados .este convencimiento -siendo el esquema lógico de su religiosidad inmune a las contradicciones -jamás hubiera sido afectado por el apunte de que no podían concebirse expiaciones tan severas para comportamientos opuestos.
| asuntos de un hidalgo disoluto | | héctor abad faciolince |
Nació en Medellín (Colombia), en 1958.
Héctor Abad Faciolince estudió periodismo en la Universidad de Antioquia y lenguas y literaturas modernas en la Universidad de Turín (Italia).
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